
Quinta semana de encierro y contando. Desde el pasado 16 de marzo hemos estado bajo un toque de queda que impide practicar la natación, el running y el ciclismo de manera habitual. Obligándonos a realizar ejercicios desde nuestros hogares, conectados a cualquier plataforma o Facebook live.
La tecnología y su inminente evolución han ido cambiando las reglas de juego en cualquier deporte. Pero se ha convertido en el mejor aliado para monitorear y mejorar el rendimiento deportivo.
A diferencia de otros deportes, el triatlón cuenta con herramientas virtuales que permiten la continuidad de nuestro entrenamiento durante el confinamiento. Como por ejemplo, Zwift y la reciente llegada de Ironman Virtual Club.
Como triatletas, podemos faltar a un date e incluso a alguna actividad social no relacionada con compañeros atletas. Pero evitaremos a toda costa saltarnos un entreno, ni en pleno encierro. Nunca había sido tan sencillo entrenar o competir desde la “comodidad” de nuestro hogares. Hemos pasado de ser triatletas a duatletas o ciclistas virtuales, modelando nuestro mejor atuendo en esas rodadas largas en la sala de nuestra casa.
La mayoría de los triatletas, corredores y ciclistas anhelamos la llegada del fin de semana para entrenar fuera de nuestras casas. Ahora nos ha tocado levantarnos nostálgicamente para sacarle el polvo al trainer, utilizar aquella vieja trotadora o bicicleta estática que teníamos como tendedero.
El aislamiento preventivo ha creado un auge mundial en la aplicación para ciclismo y carrera pedestre indoor Zwift. Es lo más parecido a un videojuego real de ciclismo o running en el que nosotros mismos somos los protagonistas. Zwift ofrece un calendario mensual que va desde competiciones según el nivel de los participantes, corridas en grupo hasta entrenamientos específicos. Desligando la monotonía y el aburrimiento que causa el trainer o trotadora de solo pensarlo.
En Puerto Rico, tanto entrenadores como triatletas, estamos envueltos con Zwift. Participamos de cuanto meeting o carrera virtual haya sin importar si es a las 5:00 a. m. o 3:00 p. m. Ahí estaremos vistiendo nuestra mejor o peor pantaloneta para recordar aquellos domingos en la carretera #165 de Dorado. Sudar la gota gorda y contrarrestar lo que nos hemos comido cada vez que abrimos la nevera.
Para seguir alimentando nuestra vena competitiva, Ironman lanzó su plataforma virtual ante la cancelación y aplazamiento de sus eventos. Engloba carreras virtuales, desafíos propuestos por entrenadores y patrocinadores globales de Ironman. También cuenta con una sección de coaching pensada en el atleta. Con vídeos y artículos informativos e instructivos para que el atleta consiga un rendimiento máximo durante la carrera.
¿Serán Ironman Virtual Club y Zwift el vaticinio de la competición virtual luego de la pandemia?
Su funcionalidad nos ofrece una nueva experiencia para entrenar, competir, ganar, celebrar y compartir nuestros logros con atletas de cualquier parte del mundo. Al abrirse un desafío o una nueva carrera virtual, en solo segundos nos inscribimos y lo publicamos en las redes sociales. Alistamos una pequeña área de transición, preparamos la nutrición, nuestro propio oasis y vestimos el mejor uniforme para nuestra fanaticada hogareña.
Estas herramientas virtuales e interactivas propician la motivación intrínseca en cada uno de nosotros. Ya sea por nivel de dificultad de la carrera o por la dureza física y psicológica que requiere entrenar desde casa.
Son una forma de llevar un mensaje debido a su alcance. Así lo hizo Jan Frodeno, triatleta alemán y triple Campeón del Mundo, al completar un Ironman en su casa para recaudar fondos para aliviar la pandemia en su comunidad.
Habrá que hacer hincapié al finalizar la pandemia pero abre una posibilidad a nuevas modalidades para practicar el deporte.