Vestido y alborotado


8 de marzo de 2020

¡Última semana, vamos con todo!…uniforme, casco, zapatillas, tenis nuevas y el faranduleo circulando por las redes. Todo listo para lo que sería mi debut en la distancia 70.3 del Ironman Puerto Rico, que este año celebraba su décimo aniversario en la Isla. 

Fueron meses de muchos sacrificios y ardua preparación, tanto física como mental. La lucha titánica entre el despertador, el sueño, ese calorcito de la cama a las 4:00 a. m. y las ganas de mejorar eran eternas. Sin contar la estadía-adoptiva en el hogar de mi entrenador. Todo en búsqueda de ese acondicionamiento perfecto para enfrentar la dureza del evento y su calor infernal. 

12 de marzo de 2020

¡Última semana, vamos con todo!… sin contar la mezcla de nervios y ansiedad que rondaban mi mente. Hasta ya le había cogido cariño al sonido de mi alarma de las 4:00 a.m., cosa que no suele suceder. Esa última y gloriosa semana de afinamiento es mejor conocida como tapering.

Todo iba en marcha para darme cita el pasado 15 de marzo a morir en la raya, como dicen en el campo. 

Visitando las redes encontraba como aumentaban los likes en mis fotos previas al evento, en mi criterio me sentía famoso. Los mensajes de apoyo en mi perfil y en el de mis compañeros triatletas no podían faltar. Todos estábamos preparados para lucir nuestra mejor cara ante el fotógrafo, aunque llevemos la lengua “arrastrá” en pleno evento.  

Pero la inminente presión mediática ante la propagación mundial del coronavirus (COVID-19), forzó a los organizadores a cancelar el evento a solo cuatro días de su celebración. Varios atletas del extranjero se encontraban en los aeropuertos, mientras que otros ya habían llegado a la Isla. Los auspiciadores, ya habían montado sus productos y materiales de promoción en el lugar de la exhibición. Hasta Michael Collins, hijo de los fundadores de Ironman, se encontraba en Puerto Rico para realizar el evento. 

Daniel Ramos, salubrista y entrenador de triatlón.

15 de marzo de 2020

La “frustración” y el “desánimo” se apoderó de muchos. Nadie se lo esperó, por la cercanía del evento. Se veía la desesperación en las redes por encontrar una solución, “group training”, para no echar por la borda todo el entrenamiento y sacrificio de tantos meses.

Con el pasar de las horas las personas fueron superando la noticia y los mensajes de apoyo de páginas y atletas internacionales vinieron bien. No fue el hecho de la cancelación por orden de la gobernadora, sino, por estar a solo cuatro días del evento. Cada equipo y atleta se reunieron y volvieron a sus planes de entrenamiento como de costumbre.

Ironman Puerto Rico emitió un comunicado en el que establecía que pronto pondrán la nueva fecha del evento. Todos estamos a la espera de la nueva fecha para comenzar a prepararnos para lo que será un desafío caluroso.

30 de marzo de 2020

Aún no sabemos con certeza cuándo podremos salir a la calle, debido a la prolongación de la cuarentena. Atletas y entrenadores se las han ingeniado, a través de lives en las redes sociales o meetings virtuales, debido a la incertidumbre que nos agobia.

Nos ha tocado adaptarnos a un nuevo estilo de vida que combina el amor por el deporte y la monotonía de la cuarentena.

6 comentarios sobre “Vestido y alborotado

  1. Te felicito por tan excelente escrito y por seguir adelante. No es fácil, lo sé pues pasé por lo mismo 3 días antes de Irma en el 2017, pero estoy segura que cuando tú y el equipo vuelvan a terminar el evento estarán más fuerte y con más ganas que nunca. Adelante campeón!!!

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  2. Hola Javier!
    Te felicito por excelente escrito. Describes el cuento en cada capitulo.
    Que bien saber que además de ser un gran atleta, te apasiona escribir. El exitp te persigue solo tienes que seguir de la mano con los mejores y mantener la gran humildad que te representa.

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